Estás Llamada?

La vocación es un llamado específico que Dios nos hace para alcanzar la meta anhelada de la santidad. Todos estamos llamados a ser apóstoles. Como mujer, puedes estar llamada al matrimonio, la vida consagrada o la vida religiosa. Es esencial preguntarte sobre cual es tu vocación y responder conscientemente a ella.

La pregunta por tu vocación no es acerca de lo que te gustaría hacer con tu vida o como puedes cumplir tus expectativas de vida. Es una pregunta mucho más profunda, se trata de responder a las preguntas ¿quién soy? y ¿para que he sido creada por Dios desde toda le eternidad?. Responder a ellas no es fácil, pero plantearse la pregunta es el primer paso.

Dios que es fiel y nos ama esta siempre dispuesto a respondernos, y nos habla claramente a través de personas, signos, situaciones en nuestra vida; pero de una manera especial Él siempre nos habla en el silencio de nuestro corazón, a través de la oración.

La vocación esta íntimamente relacionada con la propia identidad. Por lo tanto, es importante que profundices en el conocimiento de ti misma y permitas que Dios revele tu propia identidad porque Él es quien te ha creado y conoce cual es la vocación que te plenifica y que te permitirá alcanzar la felicidad que tanto anhela tu corazón.

 

El llamado nunca es una imposición, por el contrario, es una respuesta a los anhelos mas profundos de tu ser. Por lo tanto, la pregunta acerca de tu vocación es una pregunta sobre tu propia felicidad y el sentido de tu vida.

Si crees que el Señor te podría llamar a ser fraterna y te interesa descubrirlo, puedes conocer como es el proceso de discernimiento en ¿Qué es el AMI?