Luciane Urban:
Brasilera - 29 años
Vive en Denver - Estados Unidos

"Yo soy Fraterna hace más de 9 años, 6 de los cuales he vivido en Denver, Colorado (EEUU). En este tiempo, una de las experiencias más fuertes que he tenido es de la grandeza del amor del Señor por mí, y de la profundidad a la que estoy llamada a amar. Cuando estaba discerniendo mi vocación hace muchos años, una de las cosas que experimentaba era que no quería entregarme solamente a un grupo pequeño de personas (que sería mi familia si yo me casara), pero que quería amar al mundo entero, y no poner límites a mi amor. Como fraterna, he tenido la oportunidad de entregarme y servir a muchísimas personas, desde un obispo hasta niños pobres, pasando por el servicio a familias, jóvenes, ancianos, adultos, parejas, gente necesitada, profesionales, etc. Cada día que pasa tengo una seguridad mayor de que el Plan de Dios es realmente lo mejor para mí, y de que ya aquí en esta vida, recibimos el ciento por uno por lo poquito que podemos hacer. Así me esfuerzo con más ardor y entusiasmo para poder llegar a la vida eterna!"


Martha Gonzalves Ferreiros:
Brasilera – 23 años
Vive en Santiago de Chile - Chile

“Para mi el haber estado en formación, estos dos años, fue un tiempo muy especial, un regalo muy grande del Señor, pues, pude conocer más sobre mi Fe Católica, amar más a la Iglesia, poner bases muy sólidas en mi vocación, ver mi corazón Fraterno y sobre todo amar mucho más al Señor, a quien entregué toda mi vida, y amarlo también en las demás personas. Ahora, al salir de formación el Señor me confía una nueva misión apostólica, y yo quiero estar siempre con un corazón muy disponible para decirle siempre “Sí”, “Hágase”. Porque quiero ayudar al Señor y a nuestra Madre Santa María a cambiar el mundo…”


Karina Bohórquez
Colombiana - 21 años
Vive en Manchester-Inglaterra

”Manchester es una ciudad de contrastes, la diversidad cultural y su riqueza histórica hacen de esta, una ciudad interesante y un gran reto apostólico. Trabajo en la capellanía de la universidad evangelizando a muchos jóvenes, con los cuales realizamos distintas actividades, charlas, debates, comidas internacionales y demás. Es interesante ver como su respuesta a nosotras ha sido muy buena, les cuestiona mucho nuestra alegría, sobre todo la amistad que nos une y la comunidad en la que vivimos. Este no es un país católico y al "ser minoría" comprendo la urgencia e importancia de mi misión. Aquí hay muchos corazones jóvenes que buscan respuestas y creo que con la gracia de Dios y nuestro esfuerzo podemos ayudarlos a encontrarlas. Estamos aquí, en Manchester, para conquistar los corazones alejados para el Señor!”