Conoce a las AMI's

 

 

Patricia Benites (Lima, Perú)
21 años
Estudio psicología y soy AMI desde hace 7 meses. Conoci a las fraternas el año pasado en un viaje de Misiones, desde ahí empece a cuestionar mi vocacion. A traves de esta experiencia el Señor me hablo muy fuerte y cambio mi vida completamente, me di cuenta que muchas cosas del mundo no llenaban mi corazon y me pedia que me preguntara cuales eran mis verdaderos anhelos. Gracias a las fraternas y su ejemplo de Amor por el Señor, me di cuenta estaba llamada a amar a muchas personas y sobretodo a descubrir el plan de amor que el Señor tenia para mi. Fue ahí en misiones, en la entrega total a los que mas me necesitaban que empece a preguntarme para que estaba hecho mi corazon y es por eso que decidi hacer mi promesa de AMI.

Este es un tiempo muy especial, en donde me permite conocerme mas a mi misma, conocer todo el amor que tiene el Señor para mi y cual es su plan. A traves de la oracion y los espacios comunitarios voy abriendole cada vez mas mi corazon y esto me permite escuchar lo que realmente me pide y esforzarme por responderle en cosas concretas del dia a dia.

     
 

Lisa Reitz (Colorado, EEUU)
25 años
Para mi la promesa de AMI ha sido y continúa siendo un tiempo de crecimiento en mi relación con el Señor. Estoy conociendo más acerca de Dios que me ha creado y que tiene un amor y misericordia infinita conmigo. Estoy profundizando en quien soy y aprendiendo a aceptarme a mi misma en mi humanidad y al mismo tiempo confiar y depender más en el Señor. Finalmente, a través de la promesa de AMI y con ello con la oración de apoyo y el acompañamiento de las maravillosas fraternas, estoy creciendo y espero continuar creciendo en mi apertura al Señor y a su llamado para mi, a su llamado a la santidad.

     
 

Mandy Krause (Oklahoma, EEUU)
21 años
He pasado toda la mi vida buscando la felicidad. La he buscado en todos los ámbitos que pude imaginar, en todos los espacios que el mundo dice que nos dará la felicidad. Solo cuando me involucré en una Agrupación Mariana y empecé a pasar tiempo con las fraternas es que me di cuenta de que había estado buscando la felicidad en los lugares equivocados. No me conocía a mi misma, ni tampoco reconocía a la persona que Dios había creado para que yo fuera. Tengo ahora el desafío puesto delante para descubrir quien es esa persona y al hacerlo, descubrir quien es el Señor. Este tiempo en el estoy por entrar será un tiempo muy hermoso de oración y crecimiento para descubrir la persona que Dios creó en mí y la misión que ha creado para mí en esta comunidad.